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Her Fingers, de Tamara Romero. Una novela New Weird

El New Weird, un subgénero polémico

El new weird es una corriente peculiar dentro de la literatura fantástica. Como todos los subgéneros (afortunadamente, en mi opinión), resulta casi imposible adjudicarle una definición estanca que permita clasificar clasificar, sin lugar a dudas, un relato determinado dentro de esa categoría. Tal y como yo lo entiendo, el concepto de género (añadidle los subs- que queráis) sirve para poco más que para agrupar un conjunto de inquietudes estéticas, temáticas o formales  que, de forma más o menos explícita, o incluso más o menos consciente por parte del autor, ayudan a interpretar una obra concreta en el contexto de otras con las que comparte ese algo a partir del cual se define la etiqueta. Estoy de acuerdo con China Miéville, uno de los autores insignia del new weird, cuando hablando del concepto de género afirma que “una etiqueta no es más que una herramienta, y solo es útil en la medida que hace posible el debate y facilita la comprensión”. Una adhesión acrítica de la propia obra a una serie de valores de este tipo es tanto más negativa cuanto más seriamente se la tome el escritor y a nadie ayuda tanto como a los encargados de las estanterías de las librerías o a sus algoritmos de recomendaciones. Eso quiere decir que el concepto de género/subgénero no está desprovisto de significado, pero una utilización dogmática de sus parámetros conlleva, entre otros, el peligro del estancamiento de la imaginación y el conservadurismo tan frecuente en la literatura fantástica más mainstream.

The Etched City

Al new weird (no me consta que exista una traducción consensuada de la etiqueta y rechazo con horror la traducción literal “nuevo extraño”. Antes me quedaría con el “nuevo chungo” propuesto solo medio en broma en los círculos tuiteros que frecuento) se le ha acusado, precisamente, de cierta indefinición de sus características y de atribuirse unas particularidades que ni ha inventado ni son exclusivas suyas. Incluso su origen, que según los defensores de la etiqueta se remonta a autores pulp como H.P. Lovecraft o Clark Ashton Smith como precursores y tuvo como padrino a Michael Moorcock con su revista New Worlds como plataforma a través de la cual se consolidaron sus valores estéticos, ha sido puesto en duda por sus detractores. En su momento, las dudas de M. John Harrison, un autor frecuentemente considerado New Weird, dieron pie a un gran debate:

“El New Weird. ¿Quién lo escribe? ¿Qué es? ¿Existe de verdad? ¿Es siquiera nuevo? ¿Es, como sugieren algunos, no solo un eslogan mejor que “La Nueva Ola” sino algo incalculablemente más divertido de escribir? ¿No sería mejor referirnos a él como Surtido Variado?”

M. John Harrison, 29 de abril de 2003

 Mientras que Tim Maughan lo descartaba de un contundente plumazo en un artículo reciente:

 “El único problema que tiene el Weird es que nadie sabe qué cojones es en realidad, aparte, tal vez, de un puñado de escritores y críticos que no quieren que sus colegas más literarios piensen que les gusta la ci-fi.”

-Tim Maughan, 12 de diciembre de 2012

 ¿Qué es el New Weird, entonces, para sus principales defensores? En la introducción a la antología The New Weird, coeditada por Jeff y Ann Vandermeer, se propone la siguiente definición:

 “Un tipo de ficción urbana, situada en un mundo secundaria, que subvierte los escenarios idealizados habituales en la fantasía tradicional, especialmente eligiendo modelos realistas y complejos basados en el mundo real como puntos de partida para la creación de escenarios que pueden combinar elementos característicos tanto de la ciencia ficción como de la fantasía”.

– The New Weird, Tachyon Publications, 2008

 Antes, Steph Swainston, autora de The Year of the War (El Año de Nuestra Guerra, Bibliopolis 2004), considerado uno de los textos centrales del New Weird, trató de responder a Harrison refiriéndose a este subgénero como un “avance maravilloso de la fantasía literaria”, al que describió com “vívido”, “inteligente”, “ecléctico”, “laico y con fuertes connotaciones políticas”. Más importante, afirmó que:

 “Su tema principal es el detalle. Los destalles brillan como joyas, son alucinatorios, descritos meticulosamente… son estos detalles… los que hacen que los mundos del New Weird se parezcan tanto a los nuestros, que sean tan reconocibles y estén tan bien descritos. Es visual, y cada escena está empaquetada con detalles barrocos”

Steph Swainston, 29 de abril de 2003

pseCiertamente, como definiciones son algo vagas pero si pienso en las pocas obras fundacionales del New Weird que he leído, como Perdido Street Station (La Estación de la Calle Perdido, La Factoría de Ideas 2000) de China Miéville, The Etched City (La Ciudad del Grabado, Bibliopolis 2003) de K.J. Bishop, o la ya mencionada antología The New Weird, me caben pocas dudas de que todas ellas comparten una estética barroca y unos valores comunes que se reflejan en varios niveles, tanto en los excesos del texto como en lo retorcido de sus personajes y en unos esfuerzos por distorsionar escenarios y situaciones que pueden llegar a desplazar la trama como elemento principal de la narración. Si algo une a los autores que declaran (y suelen ser activistas al respecto) su adhesión al New Weird es su gusto por lo grotesco, la provocación y su voluntad de demoler (quizás ignorar sea más adecuado) las barreras entre los géneros y provocar una reflexión o reacción política. Tal vez no sea nuevo; tal vez no sea más extraño que multitud de otras obras anteriores o paralelas; tal vez sea una etiqueta innecesaria (¿más que otras? ¿Más que ciberpunk? ¿Space opera? ¿¡Género Z!?) y que se atribuye con tanta pose como arrogancia unos méritos cuya invención no le corresponden. Es difícil, sin embargo, discutir que detrás del New Weird existe un movimiento real con una tradición suficientemente amplia como para reunir a su alrededor a una serie de autores de imaginación fértil que están produciendo, en respuesta al adocenamiento del género fantástico más comercial, un conjunto de obras a las que sería un error no prestar atención. Una de las últimas adiciones a este grupo es la barcelonesa Tamara Romero con su primera novela: Her Fingers.

Reseña de Her Fingers, de Tamara Romero

Her FingersCon sesenta páginas escasas, Her Fingers tensa al máximo los límites que le impone su brevedad al empaquetar densamente una cantidad de ideas que son un homenaje a la imaginación fértil de su autora. Esta riqueza imaginativa es a la vez la mayor virtud y el principal problema del texto, que solo gracias a su enfoque no lineal de la construcción del mundo, al ritmo de la narración y a su voluntad de crítica social evita ahogarse en la superficialidad. En las páginas repletas de metáforas de Her Fingers puede encontrarse una crítica a la lucha entre sexos, una descripción de la destrucción de la personalidad que pueden provocar las drogas, una denuncia del control del individuo por parte del estado y una advertencia del peligro de las etiquetas cuando se dan por sentado y llevan a renunciar al control de la propia vida. Aunque la extensión del libro impide que la historia profundice en todos los temas que apunta, tal vez excesivos en número, Romero consigue utilizar lo extraño como una cámara de resonancia que evoca situaciones propias de nuestro mundo y aumenta el calado del texto sin necesidad de entrar en detalles, como por ejemplo esos adolescentes de la novela que se injertan implantes biónicos como forma de rebelión contra sus padres que, a su vez, les pagan tatuajes en un intento inane de satisfacer sus ansias de transgresión. Aunque algunos de los pasajes de Her Fingers pueden ser leídos como una declaración de principios del propio New Weird o de amor hacia lo extraño por lo extraño, ningún elemento de la narración es gratuito y todos cumplen alguna función que sirve a una historia que sabe a pesadilla y acaba como un despertar arrebatador.

 Me gustaría leer un libro de Tamara Romero en el que pudiera dedicar más espacio a desarrollar sus ideas, sus premisas y sus personajes. Her Fingers funciona perfectamente porque su autora sabe convertir su brevedad en virtud y soluciona con atajos la justificación del mundo que ha construido. No tengo quejas sobre lo que el cuento incluye, pero me queda el anhelo de leer todo lo que deja fuera. Una curiosidad del libro es que Tamara Romero lo escribió en español y luego lo tradujo al inglés (una de las recomendaciones para escritores noveles, por cierto, de Pedro Román). A eso le atribuyo, quizás, la tendencia a repetir determinadas estructuras sintácticas (“I…“, “I…“, “I…“) que interfieren ligeramente con el flujo de la prosa, pero es un problema muy menor que puede estar más en el eye of the beholder que en el texto en si mismo.

 Una historia muy recomendable y una nueva autora de la que estar pendiente.

[Le agradezco a Tamara Romero su amabilidad al enviarme una copia de cortesía de su novela para reseñarla]
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Seis buenos propósitos para 2013

Por más que sea un lugar común, el comienzo de un nuevo año es un muy buen momento para recapacitar sobre lo logrado y marcarse nuevos objetivos. En el contexto del blog estos objetivos, a nadie debería sorprender, adoptan la forma de objetivos lectores (y relacionados). He seleccionado cinco por dejarlo en algo manejable y me tienta añadir alguno pero… mi voluntad de emprender proyectos suele ir por delante de mi capacidad de llevarlos a cabo, así que (y más teniendo en cuenta que en abril una nueva bibliotecarita se incorporará a la familia del Bibliotecario de Ilium) le pondré freno. Eston son mis propósitos, pero si no os gustan podéis encontrar otros en Sense of Wonder, Sin Solapas, Leemaslibros o el recién nacido (espero mucho de él) blog del Voracilector:

1

geraltLeer la saga de Geralt de Rivia de Andrzej Sapkowski: Diría que este propósito nació el año pasado pero 2012 ha sido un año lector caótico, más de lo habitual. Después de leer el Narrenturm del mismo autor y a la espera de empezar pronto su secuela, Los Guerreros de Dios, mis expectativas hacia la saga de Geralt de Rivia son insuperables. Eso nunca fue bueno para ningún libro, pero por otra parte si consigue estar a la altura de ellas (como sospecho) puede ser un epic win de antología. La primera entrega es El Último Deseo y formará parte de mis Reseñas Circulares, una misteriosa sección compartida de la que yo os hablaré en su momento.

¿Qué espero de este propósito? Bueno… al menos leer los dos primeros y encontrar una historia de fantasía épica que le deba tan poco a Tolkien como a Martin y beba de la tradición oral europea. Que se sitúe en mi top 5 de fantasía.

2

abercrombiechina-mievillePracticar el completismo: acabar de leer los libros que me faltan de China Miéville y seguir con los de Joe Abercrombie. Eso son un montón de libros, concretamente los siete que escribió Miéville entre Perdido Street Station y The City & The City y los tres que lleva Abercrombie después de terminar su Trilogía de la Primera Ley. Miéville es el único autor actual de literatura fantástica que me impulsa a leer toda su obra, mientras que la debilidad que siento por Abercrombie es menos “high brow” pero no dejo de oir que no hace más que mejorar, así que…

¿Qué espero de este propósito? Leer al menos un par de cada autor sin contar alguna posible novedad que puedan sacar. Y a otro nivel comprobar si Miéville es capaz de conservar el puesto de mejor escritor de literatura fantástica en mi panteón particular y Abercrombie es capaz de cambiar de registro y progresar como escritor. Sospecho que puede llegar bastante lejos, es una apuesta personal.

3

cf-spLeer más ciencia ficción y fantasía española: Es un tema en el que ando pez porque tiendo a leer más en inglés, y aunque hasta hace poco no le daba demasiada importancia, el contacto repetido con los aficionados que orbitan en torno a los hashtags #cifituits y #fantasytuits en twitter (de aquí en adelante cifituiteros) me han dado ganas de poner algún remedio a mi ignorancia. La guía que preparé con ayuda de muchos de los cifituiteros me parece un excelente punto de partida. De momento voy a comenzar con los cuentos de Prospectivas y Terra Nova, a pesar de que no salen en la lista, pero luego tengo preparados Mundos en el Abismo, El Círculo de Jericó, La Cosecha de Samhein y El Monstruo en Mí. Fuera de lista quiero leer los libros de Carlos Sisí. Veremos, veremos…

¿Qué espero de este propósito? Pues mi aspiración es más cualitativa que cuantitativa y consiste en poder responder a una sencilla pregunta: ¿hay suficientes obras de literatura fantástica realmente significativas escritas originalmente en español? Sí, sí, ya sé que muchos me habéis dicho que sí. Quiero comprobarlo por mí mismo.

4

Moby-Dick-1Leer determinados clásicos, del ámbito de la literatura general, que tengo pendientes desde hace demasiado tiempo: Los que tienen que caer sin excusas son Moby Dick y Robinson Crusoe, pero también debería sacar tiempo para El Hombre Invisible, la relectura de Drácula en inglés y algunos otros.

¿Qué espero de este propósito? Bueno, siempre disfruto con los clásicos. Me gusta leer el lenguaje y las formas de narración más pasadas de moda, creo que se puede aprender mucho de ellas y que en buena parte siguen vigentes. Además, me gusta conocer la historia de la literatura y leer los clásicos es la estrategia más divertida (y menos eficiente, sí, pero eso no me importa demasiado). Mi objetivo es leer al menos Moby Dick y Robinson Crusoe, cualquier otro será un extra.

5

Escribir más (que pasa, ¿no os parece un buen propósito lector? Pues a mí sí): Concretamente escribir más ficción (y no, las memorias del trabajo no cuentan…) y hacerlo bién, sobretodo en formato corto. Aquí tengo compañeros que me animan y me motivan, se trata de sacar el tiempo y la disciplina pero… para eso sirven los propósitos de fin de ello.

¿Qué espero de este propósito? Escribir al menos 6 cuentos largos a lo largo del año y que sean cuentos de los que me sienta orgulloso y no me dé apuro compartir. Es fácil decirlo. Este va a ser el propósito que más me va a costar.

escritor

6

biblioteca_babel

¡Releer más! Toda mi adolescencia la pasé leyendo una y otra vez una serie de libros que había por casa. El Señor de los Anillos, El Mag de Terramar, El Juego de Ender, La Luna es una Cruel Amante, los libros de La Fundación… La biblioteca paterna era de buen tamaño pero finita y mi posibilidad de acceso a nuevos libros no era ni una sombra de la actual. No volvería atrás, disfruto explorando nuevos terrenos, nuevos libros, nuevos autores… pero la contrapartida de esa renuncia, a efectos prácticos, a la relectura, es la pérdida de una familiaridad con mis textos favoritos; el estancamiento de un canon personal que dejó de crecer cuando dejé de ponerle límites. Ha llegado el momento de revisitar mis orígenes y ampliar un poco sus fronteras. ¿Será verdad que los libros en los libros nos leemos a nosotros mismos? Vamos a comprobar cuanto ha cambiado el cuento.

¿Qué espero de este propósito? Pues hacer un poco de trampa y aportarle algo de novedad aprovechando la oportunidad para releer en inglés las novelas con las que aprendí a amar la lectura y el género fantástico. Examinar mi reflejo envejecido.

 

Las mejores lecturas de 2012 en La Biblioteca de Ilium

Hoy ha aparecido en el blog de Literatura Fantástica de RBA una recopilación de recomendaciones de libros de este género aparecidos (en ocasiones leídos) durante 2012, elaborada por blogueros de renombre. Mi contribución al artículo ayudando a coordinar los diferentes textos me ha despertado el gusanillo de escribir algo parecido yo mismo, pero como lo voy a hacer en mi blog me voy a saltar toda norma de contención. El texto es laaaaaargo. Por compasión voy a limitarme a mencionar, eso sí, libros que puedan encuadrarse razonablemente en el género fantástico. He dividido el artículo en dos partes, una dedicada a novedades (libros publicados en 2012) y otra dedicada a libros que he leído en 2012 pero cuya publicación puede retrotraerse, en ocasiones, al alba de los tiempos. Podéis leer una parte hoy y otra mañana, pero sea como sea no dejéis de dejar en los comentarios vuestra opinión sobre los mejores libros de género fantástico que hayáis leído durante este año. Los lectores atentos descubrirán una pequeña primicia escondida. Los otros no.

Y felices fiestas fantásticas.

Libros publicados en 2012

Las furias de AleraEntre extrañosVoy a empezar esta sección con una pequeña trampa: Las ediciones en inglés que he leído de Furies of Calderon de Jim Butcher y de Among Others de Jo Walton no son de 2012, pero sí lo son sus traducciones al español, Las Furias de Alera y Entre Extraños, ambas novelas publicadas en la nueva colección de RBA. Por razones diferentes, las dos se cuentan entre mis lecturas más destacables de este año, la primera (Las Furias de Alera) por pura sed de aventuras satisfecha con mano maestra, la segunda por pura calidad literaria, exhibición de virtuosismo en la construcción de personajes y, no lo niego, nostalgia desacomplejada. Podéis leer que le expliqué a @odo de mi experiencia con Las Furias de Alera en su más que recomendable blog (y sus respuestas en el mío) y la entrevista que pude hacerle a Jim Butcher en el blog de la colección. De Entre Extraños hablé en febrero y también tuve la oportunidad de entrevistar a Jo Walton en LF.

The PostmortalOtro libro cuya traducción al español ha aparecido en 2012 pero fue publicado antes en la versión original americana es Eterna Juventud, el horroroso título con el que han castigado al The Postmortal de Drew Magary en su edición en español… Este libro lo descubrí gracias a Leemaslibros y aunque en sus primeras páginas no me pareció nada especial, el rigor con el que sigue su planteamiento (el descubrimiento de una vacuna contra la muerte por vejez) desmiente la aparente sencillez de su escritura. Muy recomendable. Podéis leer mi reseña aqui.

RailseaY sin embargo, la novedad de género fantástico con la que más he disfrutado este año es la última novela de un autor ante el cual no tengo defensas que todavía no ha sido traducida al español: Railsea, de China Miéville. Ya lo reseñé en su día y más allá de cierta dificultad en encontrar su ritmo que parece endémica del autor me resultó imposible sacarle defectos. Tal vez se la pueda acusar de ser una novela para jóvenes con mala puntería, pues no creo que sean los más jóvenes quién más vayan a disfrutar con ella, pero la hazaña imaginativa de Miéville y el gozo casi descerebrado (que no inhábil ni falto de reflexión previa) con el que retuerce el lenguaje sin renunciar a un ápice de su hermosura convierten Railsea en un caramelo para mí, algo que atesorar entre mis experiencias lectoras. A Miéville nunca le he entrevistado (ni tengo acceso a él ni me atreviría a abrir la boca en su presencia), pero sí lo ha hecho (¡y no en una si no en una, dos y tres partes!) nuestra apreciada Silvia Schettin, traductora de su novela La Ciudad y La Ciudad. A Silvia si que la he (hemos, con Los VerdHugos) entrevistado, así que en un hipotético juego de seis grados de separación “interview edition” solo un paso me separaría de China Miéville. ¡Gracias Silvia!

Un monstruo viene a vermeY volveré a hacer trampas… Miéville comparte pódium con un libro que acaba de aparecer en español: Un Monstruo Viene a Verme (A Monster Calls) de Patrick Ness. Este, y no otro, es el libro que hay que darle a leer a cualquiera que diga que la literatura juvenil no puede ser adulta. Este acompañado de un gran paquete de pañuelos de papel, pues todavía no conozco a nadie (seguro que existe) a quién no se le haya derramado una lágrima al leer la historia de esta novela perfecta. Sin ningún defecto. Leed mi reseña aquí y dejad que me aparte un rato del teclado que se me ha hecho un nudo en el estómago al recordarlo…

Evaporating Genres: Essays on Fantastic Literature… ya he vuelto. Finalmente os recomiendo el ensayo Evaporating Genres: Essays on Fantastic Literature de Gary K. Wolfe. Tampoco está traducido ni reseñado, aunque hablé de él con cierta extensión en el primer episodio de la segunda temporada del podcast de Los VerdHugos. No solo de ficción vive el hombre, por más que esa sea su dieta principal. Gary K. Wolfe ha seguido una trayectoria que le ha convertido en uno de los críticos (él rechazaría la etiqueta y se denominaría “reviewer“) más reputados del género, y en este libro trata un tema que me resulta especialmente interesante: la porosidad (como me gusta esta palabra) de los géneros o lo absurdo que es a veces clasificar y subclasificar y subsubsubclasificar… Su revisión de las grandes tradiciones de la literatura fantástica moderna, de obras y de autores es inspiradora y una maldición para un elaborador de listas de libros como yo. Este libro, sirva esto de advertencia, debería estar en un contenedor de plomo sellado en un cubo de hormigón sepultado en el subsuelo en el fondo de la Fosa de las Marianas para todo aquel cuya Kriptonita sean los espoilers. Y sí, pienso en alguien concreto. Sin embargo, y aunque en determinados momentos pueda ceder a la tentación de la autodefensa o al ensalzamiento exagerado de sus filias metaliterarias, Evaporating Genres debería ocupar un lugar de honor en la estantería de cualquier aficionado al género interesado en su historia. ¿He mencionado que además el tono del libro es muy ameno? Pues lo es. De este no tengo reseña pero sí algunos fragmentos destacados.

Libros prehistóricos (o anteriores a 2012)

Pedro PáramoSi fuera justo, el primer libro que debería mencionar sería Pedro Páramo, la maravilla incontestable de Juan Rulfo (y debo agradecerles al morador de Sin Solapas y a la Bionauta camuflada sus recomendaciones) pero, si me perdonáis el casi insultante lugar común, trasciende el género a tantos niveles que prefiero dejarlo aparte. Ya hablaré de clásicos otro día. Sí me gustaría hablar un poco de Narrenturm, la primera entrega de La Trilogía Husita escrita por Andrzej Sapkowski publicada en español por Alamut en la magnífica traducción de Jose María Faraldo. Es un libro muy peculiar al que le he dedicado una reseña extensa (con la que, por cierto, participo en el concurso de reseñas organizado por Libros y Literatura. Os animo a votar en el siguiente enlace y a entrar en el sorteo de varios lotes de libros) que no voy a repetir aquí. Es un libro a caballo entre varios géneros, especialmente la novela histórica, algo menos la novela fantástica y un aderezo extremadamente generoso de humor negro, gamberro y escatológico, escrito con un lenguaje denso, forzado y arcaico que… ¡sin embargo funciona! Debo ser uno de los pocos aficionados a la literatura fantástica que todavía no ha leído los libros más populares de Sapkowski, la saga dedicada al brujo Geralt de Rivia, pero si alguna vez necesité pretextos Narrenturm me los ha dado todos. Ya me espera en la estantería su secuela, Los Guerreros de Dios, y aunque me inquieta el cambio de traductor (esta vez a cargo de Fernando Otero Macías con la colaboración, eso sí, de José María Faraldo), nada me lleva a dudar de la calidad del producto final. No me sorprendería que apareciera aquí en el artículo equivalente del año próximo.Narrenturm (Trilogía husita #1)

Una edad difícilTampoco quiero dejar de recomendar otros libros dignos de mención. En Una Edad Difícil podréis conocer los cuentos de la autora rusa Anna Starobinets, publicados en nuestro país de la manos de la editorial Nevsky Prospects (que, por cierto, acaba de publicar la primera novela de la autora rusa: El Vivo, ya encima de mi desordenada mesa). Podéis leer mi reseña aquí, pero dada la extensión de libro casi os podéis saltar el paso y poneros a leer el libro inmediatamente. No os arrepentiréis (y luego os pasáis por aquí y comentáis). La han nombrado la Stephen King rusa, una etiqueta que no me acaba de convencer, y os reto a comprobar su imaginación inquietante (y juguetona) en la novela breve (¿relato largo?) que da título a la antología. Veremos si sois capaces de no seguir leyendo. The Atrocity Archives es un animal totalmente diferente. La primera entrega de The Laundry Files (Los Archivos de Laundry) de Charles Stross nos presenta las peripecias de Bob Howard, experto en demonología computacional ascendido a agente de campo en The Laundry, una agencia gubernamental encargada de investigar fenómenos paranormales. Combina de forma extraña y con gran eficacia la ciencia ficción hard, la mitología lovecraftiana y esa estética cultivada por Expediente X o Los Hombres de Negro. Dinámica, divertida y bien escrita, no hay nada que pueda no gustar en esta extraordinaria serie de historias que pretendo seguir leyendo en 2013. Podéis leer mi reseña aquí pero, tristemente, como le gusta decir a mi amigo Odo, es un libro en busca de traducción.The Atrocity Archives (Laundry Files, #1)

The Dragon's Path (The Dagger and the Coin, #1)The King's Blood (The Dagger and the Coin, #2)Me faltan cinco (¡cinco!) libros que mencionar y ya he rebasado la marca de las 1600 palabras… Vamos a ello intentando ser breves: Raising Stony Mayhall, de Daryl Gregory. Esta historia de zombis que no parece una historia de zombis la leí a principio de año y ha sido una agradable sorpresa descubrir que podía incluirla en mi lista de lecturas de 2012. Daryl Gregory es un escritor fantástico que sin renunciar a su toque pop ha sabido crear al personaje más entrañable que he leído este año. Es un libro lleno de sensibilidad construido a partir de tópicos maltrados por su autor con todo el cariño del mundo. No está traducido al español pero es imprescindible. Podéis leer mi reseña aquí y la entrevista de Odo a Daryl Gregory aquí. Sus cuentos tampoco están nada mal, por cierto. The Dragon’s Path y The King’s Blood son las dos primeras entregas de la pentalogía de fantasía épica The Dagger and the Coin, del escritor Daniel Abraham. De estas dos novelas no tengo reseña (todavía) pero son una magnífica contribución a su subgénero. Aunque Abraham está apadrinado por George R.R. Martin y su influencia se detecta en diversos aspectos, un enfoque (relativamente) menos violento y el rol protagonista de la economía contribuyen a crear un mundo complejo y con una historia apasionante. No están publicados en español pero… lo estarán. El tercer volumen en inglés, The Tyrant’s Law, está previsto para marzo de 2013 y no me lo perderé por nada. Raising Stony Mayhall

Y no puedo despedirme sin hacer referencia a dos clásicos del género fantástico que deberían formar parte de la colección de cualquier estantería que se precie de ser más que un aguantalibros, más allá de etiquetas: Grendel, de John Gardner (publicado con traducción de Jon Bilbao por meettok), una joya postmodernista con inagotables niveles de lectura que reflexiona sobre la necesidad del mito y la ficción, y Cat’s Cradle, de Kurt Vonnegut (publicado en español como Cuna de Gato en la colección Contraseñas de Anagrama y, recientemente, en catalán como Bressol de Gat por la editorial Males Herbes), un fascinante delirio, más fanta-ciencia que ciencia ficción, del siempre irónico Vonnegut. Podéis leer mis correspondientes reseñas aquí y aquí.
GrendelCat's Cradle

Y este ha sido mi 2012 lector… no me quejo, la verdad. ¿Y el vuestro? Ya sabéis, dejad vuestros comentarios en la cajita inferior.

¡Felices Fiestas Fantásticas!

Entrevista a @Odo sobre su lectura de Las Furias de Alera, de Jim Butcher

Hace unas semanas decidí leer la versión original de Las Furias de Alera para preparar una entrevista a Jim Butcher para Literatura Fantástica RBA. La entrevista salió el martes pasado y, si todo ha salido como estaba previsto, el libro se pondrá a la venta mañana mismo. Aunque después de las muchísimas horas de placer que me han proporcionado los libros de Harry Dresden de Butcher mi predisposición ante esta novela era más que buena, confieso que mi expectativas se han visto superadas con creces. La propuesta de Jim Butcher tiene suficiente personalidad propia, gracias a su enorme pericia como narrador, como para ser un caramelo para cualquier aficionado a la fantasía. Este libro es pura aventura y pura diversión. Me parece una lectura obligada para todos aquellos que, como yo, agonizan entre libro y libro de George RR Martin o Patrick Rothfuss o para los seguidores de Brandon Sanderson o Joe Abercrombie.

Pero todo este rollo no es más que la base del pastel: la guinda la ha puesto mi amigo Odo, esa estrella fulgurante de la blogosfera cienciaficcionera española que ha leído el libro al tiempo que yo y con quien nos hemos saturado mutuamente las bandejas de entrada de nuestras cuentas de correo comentando con enfermizo lujo de detalle el devenir de Las Furias de Alera. En lugar de hacer una reseña, hemos decidido entrevistarnos el uno al otro acerca de la lectura de la novela. Podéis leer mis respuestas a sus preguntas en Sense of Wonder, y aquí, después de la magnífica ilustración de Alejandro Colucci para la edición española de Las Furias de Alera, os dejo con lo que Odo tiene que decir. 

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de las Furias de Alera?

Nunca había leído nada escrito por Jim Butcher, así que no sabía muy bien qué esperarme. Como su fama le viene por una serie de fantasía urbana (las novelas protagonizadas por Harry Dresden), inconscientemente me esperaba algo de ese estilo: narración en primera persona, tono irónico, ambiente oscuro y sórdido… Pero no, Butcher entronca perfectamente un montón de referencias de la fantasía épica clásica y contemporánea para crear una historia tremendamente sólida, con muchísimo ritmo y con personajes variados y atractivos. Y eso es lo que más me ha sorprendido: la capacidad de integrarse perfectamente en un género, en toda una tradición, y crear una obra que es, a la vez, fresca en muchos aspectos y un homenaje a otras historias muy conocidas.

El libro plantea muchos interrogantes que deja para futuras entregas. ¿Hasta que punto crees que Butcher lo tenía todo planeado?

Hay algunos elementos que sí que parecen planeados a largo plazo. El más evidente de ellos es la evolución de Tavi, el personaje principal (aunque en esta primera parte el protagonismo está bastante repartido, en realidad). El hecho de que sea el único habitante de Alera que no posee capacidades mágicas hace sospechar que su destino va a ser muy especial. Además, el misterio de su origen parece que va a erigirse en uno de los ejes fundamentales de la trama en las siguientes entregas. Al menos Butcher ha ido dejando caer pistas e insinuaciones que hacen pensar que va a ser así.

Pero por otro lado, hay algunos personajes que inicialmente parecían secundarios pero que se vislumbra que pueden ser muy importantes en el futuro de Alera. Da la impresión de que son los típicos personajes que van creciendo, evolucionando y cobrando protagonismo poco a poco sin que esa fuera la intención inicial del autor. Pero claro, esto sólo son especulaciones mías. Lo bueno es que, como la serie ya está terminada y se ha publicado íntegramente en inglés, no tendremos que esperar un tiempo indeterminado para averiguarlo (a diferencia de otra famosa saga de fantasía épica que tiene a sus seguidores en vilo y casi siguiendo los partes médicos de su autor).

Alera Codex : Marat by *sandara on deviantART

¿Qué te ha parecido el sistema de magia que propone el libro? ¿Como se lo describirías a los lectores del blog?

Es un sistema muy original, basado en los elementos (tierra, aire, fuego…). Me ha gustado mucho cómo estos poderes mágicos pueden hasta llegar a materializarse en forma animal, cobrando una personalidad propia. También me ha gustado cómo Butcher combina la parte mágica con la lucha con espada (y hasta algo de artes marciales) en las frecuentes y estupendas escenas de acción. Algunas de ellas me recordaron a la fantástica película “Tigre y dragón“, no sé si la has visto. Otro aspecto muy interesante es el contraste entre la magia de los habitantes de Alera y los Marat, basada en su vínculo con las bestias salvajes. Los enfrentamientos entre ambas facciones son espectaculares (con una de las mejores batallas que he leído en los últimos años).

Lo que quizá no me ha gustado tanto es que no se acaba de explicar del todo cuáles son las capacidades y, sobre todo, los límites de la magia basada en los elementos. Espero que en las siguientes entregas se profundice más en el tema.

Bernard and Brutus by *sandara on deviantART

Una pregunta que me he hecho yo mismo leyendo el libro: ¿No crees que Las Furias de Alera no ha recibido la atención que se merece en el mercado anglosajón?

Sí, la verdad es que he de confesar que nunca había oído hablar de esta serie hasta que fue anunciada en la colección Literatura Fantástica y me sorprende, porque tiene una calidad excepcional. Buscando un poco de información (me tragué algún spoiler, por cierto) he visto que hay hasta foros enteros dedicados a Codex Alera, pero no es una serie que se oiga nombrar con frecuencia y me extraña. Quizá queda un poco eclipsada por la popularidad de la saga de Harry Dresden, pero me parece injusto, porque al menos el primer libro es divertidísimo y merecería más atención por parte de los lectores de fantasía.

Me consta que últimamente estás disfrutando con algunos de los libros de Brandon Sanderson. ¿Crees que la propuesta de Butcher tiene algún punto en común con la fantasía de ese autor?

Sí, desde luego. Está claro que Sanderson es, a día de hoy, el referente en cuanto a sistemas de magia originales (y aventuras “palomiteras”) así que es inevitable hacer una comparación con las obras de este autor y cualquier otra novela que proponga un sistema mágico novedoso. Como decía en la pregunta anterior, Butcher no desarrolla tanto las “reglas” de la magia como puede llegar a hacerlo Sanderson, pero sí que logra el mismo nivel de integración en las peleas, en la personalidad y en la vida “cotidiana” de los personajes. En eso se parecen mucho y también en el ritmo, que en Las furias de Alera es endiablado. Sin embargo, un punto en el que quizá gane Butcher, al menos en esta obra, es en que los personajes secundarios tienen mucha personalidad y están muy bien dibujados: cuando vamos conociendo elementos de su pasado nos damos cuenta de que son totalmente coherentes con su forma de actuar y eso aporta mucha solidez y credibilidad a la historia.

Amara and Cirrus by *sandara on deviantART

Y finalmente, la pregunta más importante: en una pelea entre Amara y Vin (de Mistborn), ¿quién crees que saldría vencedor?

Esa es una buena pregunta. Casi tan buena como la famosa “¿quién preferirías ser, Borges o Daredevil?“. Y como todas las buenas preguntas, es muy difícil de responder. A primera vista, diría que Vin tiene más talento mágico natural, pero Amara es la indiscutible ganadora en fuerza de voluntad y disciplina. Por otro lado, tanto Amara como Vin tiene una debilidad natural y es que dependen de la presencia de ciertos elementos para poder hacer magia, así que habría que tener en cuenta el terreno del enfrentamiento. Además, Amara es una excelente espadachina, cosa que podría darle ventaja en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, pero claro, las espadas suelen ser metálicas y Vin podría usarlas a su favor… Dejémoslo en empate técnico hasta que pueda leerme el resto de las entregas de ambas sagas (de momento sólo he leído el primer libro de cada una) y ver cómo evolucionan los personajes, cosa que no creo que tarde en hacer, porque estoy enganchadísimo a ambas sagas. De hecho, un par de veces salí a la calle con el Kindle para poder seguir leyendo Las furias de Alera de camino al trabajo (y no, no choqué con ningún árbol, pero la gente me miraba raro).

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Cadena de memes

Hola, soy un meme. No soy un meme para memos ni una memez de meme. Soy, damas, caballeros e intersexos varios, un meme de libros y llego desde las insondables profundidades donde se produce la intersección entre la biblioteca borgiana, el subconsciente humano y la tecnología de la información. Busco lectores que hayan leído, al menos, ocho libros para que me ayuden a extender mi influencia a lo largo de vuestras conciencias. Dicen los memes de videojuegos que estoy condenado, que no puedo encontrar un sustrato de lectores que no existe y que pueden contarse con los dedos de media mano los que han leído tal número de libros y cuentan, encima, con materia gris sobrante para recordarlos.

No seas memo y extiende este meme.

Ahi voy:

 

Un libro que cambió mi vida

Waiting for the Barbarians

Aqui caben muchas posibles respuestas pero me quedo con Waiting for the Barbarians, de JM Coetzee (Esperando a los Bárbaros). Es, sin duda, una de las mejores novelas que he leído y el principio de mi amor por los libros de su autor, pero es que además representó, para mi, un segundo nacimiento como lector. Su brutalidad descarnada, la ambigüedad deliberada de su ambientación y su uso del lenguaje como herramienta de transformación de lo conocido en algo nuevo redefinieron los parámetros con los que he valorado la literatura desde el momento en que lo leí. Aún llevo las cicatrices.

 

Un libro que tuve que leer más de una vez

A Wizard of Earthsea (The Earthsea Cycle, #1)

Es de justicia mencionar al segundo contendiente, El Señor de los Anillos de JRR Tolkien, pero el libro al que vuelvo una y otra vez y que nunca agoto es El Mago de Terramar, de Ursula K Le Guin, seguido siempre de Las Tombas de Atuan y La Costa Más Lejana, sus dos primeras continuaciones. Lo he leído en catalán, en castellano y en el original en inglés, y si no los he leído 6 o 7 veces no los he leído ninguna. Mi próxima vez, que la habrá, será la versión del audiolibro en inglés. Es el libro que me ha acompañado desde la adolescencia, el que más he compartido con mi padre y contiene todo lo que me gusta de la fantasía. Es una novela maravillosa y todo el mundo debería leerla. Si tuviera que aprenderme de memoria un libro sería este.

 

Un libro que me llevaría a una isla desierta

The Lord of the Rings (Lord of the Rings #1-3)

Bueno… el ya mencionado de El Mago de Terramar, probablemente… pero puestos a decir otro quizás me quedaría con El Señor de los Anillos, de JRR Tolkien. A pesar de sus problemas sigue siendo la historia que, en mi cabeza, sentó las bases de un tipo de imaginación que del que más tarde creció mi afición por lo fantástico. Si, en eso no soy original…

 

Un libro que me hizo reír

Zodiac: The Eco Thriller

Zodiac, de Neal Stephenson. Aunque estrictamente hablando no es un libro de risa y hay otros que pueden haberme hecho reir más (como Sin Noticias de Gurb o el Pomponio Flato, de Eduardo Mendoza o los de Mundodisco de Terry Pratchett), valoro especialmente a Zodiac precisamente por no ser una comedia. El descaro sobrado de Sangamon Taylor, el genial ecologista inventado por Stephenson, se ha anclado en mi memoria como uno de los protagonistas más divertidos y simpáticos que he leído. En segundo lugar, con criterios parecidos, me quedaría con el Kraken de China Miéville.

 

Un libro que me hizo llorar

A Monster Calls

Este es fácil y reciente: A Monster Calls, de Patrick Ness. Es un libro que tuve que dejar de leer en el tren so pena de ser llamado llorón por el resto del pasaje. La capacidad de Patrick Ness para trasladarte al interior de la conciencia de un niño que se enfrenta a la enfermedad terminal de su madre, con toda su injusticia y la imposibilidad de aceptar la situación por parte del protagonista, al tiempo que introduce la fantasía y la imaginación como recurso narrativo sin perder un ápice de veracidad es un hito literario digno de admiración. Este libro duele y no recomiendo leerlo en público ni sin un paquete de pañuelos de papel a mano.

 

Un libro que me hubiera gustado haber escrito

Kraken

Cualquiera de los de China Miéville. Aunque leo (casi) todo tipo de libros el género fantástico es con el que más me identifico y es lo que me gustaría escribir si algún día llego a escribir algo. China Miéville representa lo mejor que tiene que ofrecer el fantástico y aporta una sensibilidad lingüística (con un talento a la par) propia de los mejores narradores. Puestos a elegir un libro suyo no me quedo con el mejor, sino con las inigualables piruetas de la imaginación que da en Kraken.

 

Un libro que aborrezco

Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fueramos tú y yo

Me sabe mal que el único libro de producción nacional que sale en mi lista sea en esta categoría pero… que se lo hubiera currado más, mira: Todo lo Que Podríamos Haber Sido Tú y Yo Si No Fuéramos Tú y Yo, de Albert Espinosa. Sí, lo se, el libro fue un éxito de ventas y le gusta a mucha gente pero toda esa gente, como decirlo… se equivoca o NO HA LEÍDO NUNCA NADA que valga la pena. Es infecto. Terrible. Estoy seguro de que sólo por haberlo leído entero mi inteligencia se ha reducido varios enteros y no es que me sobrara demasiada cuando lo empecé. Si a alguien le gusta nuestros gustos literarios son irreconciliables (y no tiene mayor importancia).

 

Un libro que me decepcionó

Snow Crash

Este tampoco es difícil: Snow Crash, de Neal Stephenson. Es un clásico de la ciencia ficción, una leyenda del ciber-punk, un libro visionario… es una novela mediocre que no profundiza en nada y que solo tiene un par de ideas interesantes. Ojo, es muy entretenida. Se puede leer y pasar un buen rato, pero nunca he entendido su fama, la verdad.

 

Un libro que estoy leyendo ahora

Pump Six and Other Stories

Pump Six and Other Stories, de Paolo Bacigalupi. Es la antología de relatos de Paolo Bacigalupi, al que conocí en su The Windup Girl (La Chica Mecánica, Plaza y Janés). Solo puedo decir que funciona todavía mejor en distancias cortas.

 

Un libro que quiero leer

The Gormenghast Trilogy

Esta lista es interminable… va desde el Ulysses de James Joyce (que ya me ha derrotado en dos ocasiones) hasta los libros de Titus Groan de Mervyn Peake, pasando por Los Versículos Satánicos de Salman Rushdie y el Jonathan Strange & Mr Norrell de Susana Clarke. Aquí si, soy incapaz de elegir uno.

 

Y ahora te toca a tí. ¡MEMEtízate!

Los otros insensatos que han comenzando esta cadena de memes están
enlazados a continuación:

 

¡VerdHugos reuníos! (S01E02)

Visitantes de la Biblioteca, sabed que se acaba de publicar el segundo episodio de Los VerdHugos, el podcast dedicado a la literatura de ciencia-ficción en el que participo ilustramente acompañado de @leemaslibros, @odo y @jm_oriol.

Podéis encontrar información adicional en el blog de Los VerdHugos y suscribiros al episodio desde archive.org, iVoox.com o Itunes. También podéis escuchar y descargar el fichero de audio del último capítulo disponible en el widget que encontraréis en la barra lateral de La Biblioteca de Ilium.

Citando al blog de Los VerdHugos:

“En este episodio repasamos las nominaciones de los Premios Hugo 2012, anunciadas recientemente. Charlamos detenidamente sobre las categorías literarias, especialmente las de ficción corta (novela corta, relato y relato corto) y mencionamos brevemente algunos apuntes que nos parecen destacables del resto de categorías”

Además de las direcciones de twitter de los cuatro VerdHugos, os recomiendo seguir el hashtag #VerdHugos, donde tanto nosotros como otros oyentes del podcast realizan comentarios de índole diversa.

Espero que disfrutéis escuchándolo tanto como nosotros hemos disfrutándolo grabándolo.

¡Esperamos vuestros comentarios!

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Los subgéneros y la zona de confort

El post invitado que ha escrito Sarah de Bookworm Blues para The Speculative Scotman me ha llevado a pensar en la idea de zona de confort, un concepto con el que tengo la impresión que muchos lectores de literatura fantástica se sentirán identificados.  “Zona de confort” es aquel ambiente (o forma de hacer las cosas) en el que nos sentimos cómodos, hacia el cual tendemos a gravitar espontáneamente. Es probable que sea aplicable a todas las conductas humanas y supongo que no todos somos igual de proclives a ceder ante su influencia conservadora, pero quien más, quien menos, tiene una zona de confort y la conoce bien. Habrá quien no disfrute probando gastronomías exóticas, quien sólo vea películas de acción o quien nunca abrirá un libro que no tenga un señor encapuchado en su portada. En si no tiene nada malo (home sweet home) pero no ser consciente de ello lleva, siempre, a ignorar cosas que podrían hacernos disfrutar enormemente y que, probablemente, enriquecerían la valoración de nuestros gustos habituales.

Sarah escribe como, después de una larga trayectoria como lectora exclusiva de fantasía épica, una inmovilización prolongada le llevó a agotar su repertorio de lecturas disponibles. Dejaré que lo explique ella misma:

Before I’d only read a book if it was epic fantasy. It had to be bloody and filled with tons of complicated plot elements. Politics were always a plus. Then, this period of my life happened and I ventured out. I read urban fantasy, sci-fi, military sci-fi, fantasy with assassins, thieves, steampunk, new weird, young adult and whatever else. I even read Twilight. I didn’t like it, but I read it.

[Antes solo leía un libro si era de fantasía épica. Tenía que ser sangriento y tener un argumento con montones de detalles complicados. La política siempre era un valor añadido. Entonces llego esa época de mi vida y me arriesgué a salir. Leí fantasía urbana, ciencia ficción, ciencia ficción militar, fantasía con asesinos, ladrones, steampunk, new weird, literatura juvenil y cualquier otra cosa. Incluso leí Crepúsculo. No me gustó, pero lo leí]

He leído en diversas ocasiones que la literatura de género tiende a ser muy conservadora, especialmente a nivel estético y narrativo. Para mi es el complemento a la idea de zona de confort, esta vez desde el
punto de vista del libro y no del lector. Ambos conceptos destapan la tapa de pandora de la eterna e insoluble discusión sobre géneros y subgéneros. En Constantinopla se preguntarían cuantos ángeles caben en un subgénero… y la respuesta sería que un montón si el subgénero es la fantasía urbana o el romance paranormal… y que luego se pegarían para cambiar el nombre del subgenéro o crear uno nuevo… Sin duda el género es el gran invento de la mercadotecnia en cuanto a literatura se refiere, pero es un aspecto del debate que no me interesa demasiado. La mayoría de lectores saben lo que les gusta, quieren lo que les gusta y, a veces parece, muchos no quieren que les guste nada nuevo. Todos sabemos que las expectativas juegan un papel importante en nuestro modo de disfrutar un libro y, tanto para bien como para mal, la adhesión a un género determinado es una de las mayores fuentes de expectativas que conozco. Forma parte de nuestra condición de generadores de patrones agrupar entre si las cosas que se parecen, por lo que la agrupación de historias según los elementos que comparten es algo totalmente natural, aunque es fácil que desemboque en un círculo vicioso (en el que escribo ciberpunk weird con vampiros centelleantes y brujas buenas porque me gustan las novelas de ciberpunk weird con vampiros centelleantes y brujas buenas) que anula bastante la posibilidad de crítica literaria e incluso de reseñar con un mínimo de profundidad. No tiene mayor importancia, pero mejor tenerlo claro.

Yo reconozco sin problemas mi ramalazo estéticamente conservador: echa efectos especiales a un buen trailer y es más probable que vaya a ver la película. Y si es de superhéroes casi que mejor. ¿Eso no es ser conservador? Es una de mis muchas “zonas de confort” y hey, al menos tengo más de  una. En cuanto a libros se refiere, con el tiempo mi zona de confort se ha ido ampliando y su centro de gravedad sigue una órbita más o menos errante que se acerca y se aleja del ámbito amplio de la literatura fantástica y se autodestruye si se acerca remotamente a la literatura romántica (mi anti-zona de confort). Me interesa la ciencia ficción en general (la militar menos), la fantasía urbana es uno de mis placeres culpables y la fantasía épica me emociona. Me interesa especialmente el New Weird con un pellizco pulp y oye, me gustan los magos, y a pesar de que empiezo a pensar que el número de distopías dirigidas a un público juvenil ha crecido tanto como para empezar a ser distópico por derecho propio lo cierto es que su actual encarnación descafeinada, cada vez más prevalente, me divierte. En el fondo, sin embargo, no pienso demasiado en términos de género más que como algo puramente descriptivo y con brocha gorda, y si encadeno más de un par de libros que se parecen demasiado tengo que correr a por el ventolín.

La lista de subgéneros de ciencia ficción y fantasía que propone Wikipedia, por dar un ejemplo, es tan exagerada que parece una caricatura. Mirad algunos de ellos, con algún ejemplo más o menos representativo:

¿Da un poco de vértigo, verdad? En realidad parece absurdo. Estoy seguro de que muchos de vosotros cambiaríais la clasificación de alguno de los ejemplos. Yo lo haría, se solapan un montón. Si nos pusiéramos a agrupar con un mínimo de sentido común eliminaríamos la mayoría de las etiquetas. A no ser, claro está, que se trate de una de las que nos gustan especialmente. Nuestra zona de confort. Que es mejor que la de los demás, evidentemente.

Me voy a mojar con mis zonas de confort: Disfruto como un enano con la ciencia ficción antropológica de Ursula K Le Guin en The Dispossessed (Los Desposeídos) o The Left Hand of Darkness (La Mano Izquierda de la Oscuridad) y con las especulaciones hard y un poco crípticas como las de Peter Watts en Blindsight (Visión Ciega) o Greg Egan en… casi cualquiera de sus novelas… En el terreno de la fantasía, me quedo con las fantasías urbanas que huyen del romance (desde las aventuras con pincelada noir de Harry Dresden en las novelas de Jim Butcher hasta la propuesta imaginativamente desbordante de China Miéville en Kraken) aunque no le hago ascos a la épica de George R.R. Martin o Joe Abercrombie y la alta fantasía de los libros de Terramar o del Señor de los Anillos me sigue pareciendo tan impactante como la primera vez que los leí. Y mira lo que me ha pasado: ¡quería mentar dos libros y he llenado una estantería!

¿Y vosotros? ¿Alguien se anima a compartir sus preferencias y recomendar algún libro que defienda la supremacía de su género favorito? ¿Habéis hecho algún gran descubrimiento fuera de vuestra zona de confort? Pues animáos y describid vuestra experiencia en los comentarios.

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