The Alloy of Law, de Brandon Sanderson

The Alloy of Law (Mistborn, #4)

“Lord Ladrian,” Steris said as they began eating, “I suggest that we begin compiling a list of conversational topics we can employ when in the company of others. The topics should not touch on politics or religion, yet should be memorable and give us opportunities to appear charming. Do you know any particularly witty sayings or stories that can be our starting point?”
“I once shot the tail off a dog by mistake,” Waxillium said idly. “It’s kind of a funny story.”
“Shooting dogs is hardly appropriate dinner conversation,” Steris said.
“I know. Particularly since I was aiming for its balls.”

Igual que Nacidos en la Bruma, la entretenidísima trilogía que precede a esta especie de secuela, The Alloy of Law (Aleación de Ley, Ediciones B) es una novela de aventuras sin complejos ni complejidades innecesarias que sabe sacar partido de clichés de solvencia contrastada. Se trata de una novela independiente de la famosa trilogía de Brandon Sanderson situada en el mismo mundo pero trescientos años después. El tiempo transcurrido permite que Sanderson refleje algo poco habitual en el ámbito de la fantasía: la evolución tecnológica de la sociedad. Aúnque prácticamente no pierda tiempo explicando sus características, en The Alloy of Law siguen existiendo la alomancia, la ferruquimia y las otras disciplinas mágicas que conocimos en Nacidos en la Bruma, pero la tecnología ha evolucionado dando lugar a un mundo con claras connotaciones steampunk y una ambientación muy cercana al western.

The Alloy of Law no es, ni de lejos, un libro perfecto: en muchas ocasiones el argumento peca de ingenuo y una simplicación excesiva puede hacer que algunas motivaciones o decisiones de los personajes puedan parecer inverosímiles. El protagonista de la historia, Lord Waxillium, situado a medio camino entre Bruce Wayne y Sherlock Holmes, es un personaje interesante y carismático pero los personajes secundarios, en cambio, son muy… secundarios. Todos ellos podrían haberse beneficiado enormemente de una segunda capa de pintura. A pesar de todo The Alloy of Law recuerda a los procesadores de texto modernos en cuanto es WYSIWYG (“What You See Is What You Get” o “lo que ves es lo que obtienes”). Y lo que ves y lo que obtienes es una historia de aventuras de carácter pulp en el que lo principal es que el argumento fluya para disfrutar de la imaginación y la exageración que la anima, repleta de efectos especiales espectaculares y un sentido del humor divertido hasta la carcajada que no permite detenerse en detalles nimios como la facilidad con que Lady Marasy se incorpora al equipo de Lord Waxillium y Wayne, o las deducciones prodigiosas de los protagonistas, o la extremada improbabilidad de éxito de los planes que, sin embargo, acaban triunfando. Este libro es fast food para la imaginación y a mi, lo confieso, me gusta visitar de vez en cuando al “rey de las hamburgueserías”.

Como demostró en Nacidos en la Bruma, Brandon Sanderson es un escritor de estilo correcto, sin más, pero con un instinto feroz para la trama y una gran habilidad para constuir escenas y situacines que suponen un regalo para la imaginación. The Alloy of Law no puede ser tildado de original, pues lo más original que tiene es su sistema de magia y ya estaba inventado, pero tampoco le hace falta. Brandon Sanderson tiene muy claros sus referentes y su objetivo, y utiliza los primeros con maestría para alcanzar el segundo con éxito absoluto.

El propio autor insistió mucho en que se trataba de una novela independiente y, ciertamente, no hace falta leer la trilogía de Nacidos en la Bruma para disfrutar de ella, pero me gustaría mucho que se decidiera a continuar la aventura de Lord Waxillium y su tropa. He disfrutado mucho leyendo esta novelita que demuestra el buen resultado que puede obtenerse si se saben reciclar con gracia elementos que por si mismos no son demasiado originales. Entretenimiento es lo que propone y lo proporciona a raudales.

[Igual que hicimos la semana pasada con la reseña del Zendegi de Greg Egan, la publicación de la de Aleación de Ley es la traducción de la versión en catalán que escribí cuando la leí y va acompañada de la reseña paralela publicada por Odo en su excelente Sense of Wonder]

 

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5 thoughts on “The Alloy of Law, de Brandon Sanderson

  1. Carlos dice:

    ¿Reseñas a dúo? ¡Qué buena idea!

    Le decía a la IA residente que no me había planteado leer The Alloy porque me aterroriza entrar en una espiral de trilogías que sólo conducen a una forma de drogadicción. Hace poco fui, con reluctancia, a la segunda parte de Hyperion y en qué momento. Vamos, mala onda.

    Pero parece que los dos pensáis que no es necesario ir a más. Si esto se mantiene contenido en su propia extensión, le daré un tiento.

    Qué bien traduces, bribón.

    • qdony dice:

      Tranqui, que para tí también habrá 😉

      Los de Sanderson son muy divertidos. Es uno de los mejores ejemplos de “blockbuster” de calidad. Palomita pura. Tengo curiosidad por saber que te parecerían a ti.

      Y en cuanto a la traducción… ser el autor del original te da una libertad fabulosa 🙂

  2. Miqueldeps dice:

    Un altre llibre que pasa a estar pendent de lectura!, després de la teva ressenya i la d’odo es inevitable!

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