Redemption in Indigo, de Karen Lord

‘I am a storyteller. I travel to collect stories, and I return to tell the stories of one place to the people of another. That is the important part of the trade. You must never tell people their own stories. They have no interest in them, or they think they can tell them better themselves. Give them a stranger’s life and then they’re content.

Redemption in IndigoAlgunos libros nos llevan de regreso a ese territorio de la imaginación en el que nació nuestro amor por la ficción. Aunque podamos no abandonarlo nunca del todo, a veces la intuición me sugiere que tendemos a obstaculizar el acceso a ese reino mediante un sinfín de obstáculos que llamamos sofisticación, cinismo, realismo, vanguardismo, postmodernismo, convencionalismo, deconstructivismo o vuestro grupo favorito de -ismos. No seré yo quien discuta la virtud de cualquiera de estas herramientas cuando su uso es adecuado y soy el primero en alzar el meñique con gozo cuando el autor revelación de turno me sorprende con su última pirueta retórica, pero cuando un escritor (o, en este caso, escritora) consigue sorprenderme utilizando el recurso inverso, con un texto que aparenta ser sencillo y nunca es menos que elegante, que bebe tan directamente de la tradición oral, como el Redemption in Indigo escrito por Karen Lord, mi placer y mi admiración se multiplican.

Redemption in Indigo es una novela breve que, en muchos sentidos, me hace pensar en un reflejo inverso del «Un Cuento de Navidad» de Charles Dickens. La novela propone un mundo repleto de djombi, espíritus más o menos benignos o malévolos de lealtades cambiantes que pasan la eternidad ayudando o perjudicando a los humanos, y nos explica la relación entre un poderoso djombi que ha perdido la fe en la especie humana y Paama, una valerosa mujer que se ha visto obligada a enfrentarse a la tradición para alejarse de un marido cuya vida está completamente dominada por la gula. Aunque no se trata de una novela complaciente, el tono de la historia tiende sin disimulo a lo positivo y su voluntad de transmitir una enseñanza moral es evidente, aunque quién es el destinatario de esa enseñanza no deja de ser curioso (de ahí mi referencia a “Un Cuento de Navidad”). En este sentido recuerda a numerosas fábulas o cuentos que en una forma u otra todos conoceremos y la voz narrativa de Lord se adapta perfectamente a este formato. Uno de los logros de la autora es saber dotar de complejidad su mundo inventado sin renunciar al tono de folklore que le da su carácter especial, atribuible tal vez (no me atrevería a ser categórico al respecto) al origen caribeño de Karen Lord. Y, como sucede tan a menudo en el cine, después de los títulos de crédito hay una pequeña escena que deja con la boca abierta y con ganas de más, más, ¡más!

Redemption in Indigo¿Que encontraréis en Redemption in Indigo? objetos mágicos, espiritus disfrazados de animales, tres (como manda la costumbre) viejas sacerdotisas que en la tradición europea serían brujas buenas o hadas, varitas del caos, fantasmas, exotismo, cambios de lugar instantáneos, ¡viajes en el tiempo! Lo que de verdad encontraréis es un magnífico cuento que os ayudará a recordar porqué era importante eso de la imaginación. Karen Lord tiene un estilo sencillo pero elegante y adopta la voz de un narrador muy personal que interpela al lector atravesando la cuarta pared siempre que le resulta conveniente. Hay un par de detalles muy menores que me despistan, no acabo de verlos claro, un personaje que aparece en dos momentos de una forma un tanto inconexa, pero lo atribuyo más a mis limitaciones que a un problema del texto. En conjunto me parece un debut realmente impresionante, en buena parte gracias a su sencillez. Muy recomendado para cualquiera interesado en la literatura de fantasía.

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6 thoughts on “Redemption in Indigo, de Karen Lord

  1. Tengo aún que repensar qué opino de este libro. Pero una cosa que no estoy seguro de que funcione es ese narrador tan intrusivo; en particular en el epílogo, que separa del final, cuando no sé si hay justificación para eso. Me gusta, y mucho, sin embargo, que, quizá por esa tradición diferente, no haya lucha entre el bien y el mal, y Protagonista y Oponente no se enfrenten como es lo típico. Y que, y eso es refrescante, los elementos mágicos más novedosos que en la media.

    Luego, hay algo que no me cuadra: que el rastreador haya localizado a Paame (como se cuenta al principio) y cuando vuelven a encargarle encontrarla (otros clientes) no la recuerde. Ni recuerde a su antiguo cliente (el marido/no-marido de la prota). No sé.

    • qdony dice:

      Hola Fernando,

      gracias por visitar y comentar. Mira, en lo del epílogo no estoy de acuerdo, a mi sí me parece interesante y el epílogo me gusta porque le da un giro a la relación entre Paama y el djombi que yo agradezco (ojo a posibles lectores del comentario que no hayan leído el libro: espoilers): la relación deja de ser romántica, que es a lo que a veces parecía apuntar, y se convierte en una relación de cariño totalmente diferente. También me parece enigmático que los dos niños hermanos conozcan la naturaleza del «raro». Total, sí me parece que el epílogo aporta algo. Otro tema es cuando el narrador se pone a repartir «leña» entre posibles lectors que rechacen el componente moral de la historia. Ahí ya tengo alguna duda más sobre si viene o no al caso, pero no puedo decir que me moleste. A título de curiosidad: según la web de la autora parece que está trabajando en una secuela. No sé nada de esa secuela, pero el epílogo puede servir de enlace. Ya veremos.

      Luego está lo del rastreador… eso me tiene totalmente confundido. No le doy mucha importancia (algo al respecto digo, intentando no revelar demasiado, en la reseña) porque creo que debe tener una explicación y porque, en definitiva, el texto funciona. Puede muy bien ser que se deje en el aire de forma premeditada (me resisto a creer que sea un gazapo) y sabemos que cuando los djombi «habitan» una sobra pasan cosas raras con la memoria. No sé, en eso estoy contigo al 100%. Ojalá la autora lo aclarase.

      En conjunto, como debut literario, es bastante mejor de lo que acostumbro a encontrar.

      • Hmmm… Pues… ahora que lo dices, el epílogo sí que cuenta algo relevante, no lo niego. No me he explicado bien. Quería decir que no sé si es tan relevante como para «separarlo» del final, que yo encontraba más redondo. En todo caso, es curioso, porque que sepamos que uno de los hijos es de color «índigo» precisamente abre la puerta a la interpretación de que quizá la relación con el djombi fuera algo más que platónica. Aunque también puede ser un pay off de ese sembrado del djombi que le perdona y le advierte que «You must be born again»… claro que en cualquiera de las dos posibilidades (o de una tercera que sea una mezcla de las dos) sí que abre preguntas para una posible continuación.

        De cualquier manera, la novela está bastante bien. Es divertida, sorprende, y se lleva la cosa por caminos distintos a los habituales. Eso ya es mucho. Al final me convencerás para darle una estrella más.

        • qdony dice:

          jaja, no intentaba convencerte de nada, hombre 🙂 Yo también creo que lo de las estrellas no vale mucho y que no es lo mismo ponerlas en caliente que al cabo de unos días. De hecho antes mencionaba la puntuación en la reseña y he dejado de hacerlo.

          Lo de hablar con la autora ha tenido su punto de casualidad pero sí, para mi tiene su gracia 🙂

    • qdony dice:

      Pues mira Fernando, le he enviado la reseña a Karen Lord, me ha preguntado qué duda teníamos y sobre Kwame me ha dicho lo siguiene:

      Oh, Kwame! At the beginning, he never met Ansige and he didn’t go to see Paama. He only found out her address and passed it on to Ansige’s staff. He took the job from the Sisters because he knew it was about Paama and he felt a bit guilty about not researching the case further before turning over the info about her whereabouts (as he hints earlier … sometimes missing people do not want to be found for good reason).

      Like any good detective or researcher, when he questions people he behaves as if he has no information at all so that their answers will not be biased, which is why he acts as if he knows nothing about her when he speaks to the Sisters and to the Storyteller.

      I hope that clears it up.

      Yo lo acepto sin problemas, aunque pienso que en el texto no es evidente.

      • Hala, qué punto eso de poder hablar directamente con la autora. Bueno, creo que la explicación es plausible, pero, como dices, en el texto esto no es evidente. De hecho, hasta diría que Kwame reacciona a los hechos en torno a Paama (y todo lo de su marido) como alguien que se expone a ellos por primera vez.

        «So, you are looking for Paama? Why?

        Kwame had few qualms about lying for the sake of his profession, but something about the twinkle in the man´s eye-little short of a leer, it was-made him embarassed for no good reason.»

        En cambio, al principio (no puedo dar la página; tengo la versión Kindle) dice:

        «Poor Paama, his conscience murmured. Do you want to go back, or do you prefer liberty, too?»

        Es decir, Kwame conoce el nombre, y también dice «While Kwame is sniffing out the trail of Ansige´s wife…» O sea, que también conoce su nombre. Aunque es verdad que no ve a ninguno en persona.

        Bueno, podríamos asumir que Paama, aunque a nuestros oídos suena particular, es un nombre común en esa sociedad. Pero lo cierto es que ella sigue viviendo en la misma aldea/población. Y lo de que cocina debería haber levantado alguna curiosidad en él. Puede que, como dice la autora, no lo exprese en voz alta, pero ¿ni siquiera para sí mismo?

        No sé.

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