Reseña de Los Nombres Muertos, de Jesús Cañadas: Lovecraft y su pandilla

Jesús Cañadas en plan interesante.

Jesús Cañadas en plan interesante.

Ayer publicamos en el podcast de Los VerdHugos nuestra entrevista a Jesús Cañadas y a Ricard Ruiz Garzón, respectivamente autor de Los Nombres Muertos y asesor editorial de Fantascy Libros. Os recomiendo que escuchéis el programa, pues no solo hablamos extensamente largamente de la novela, de la colección en la que ha salido y de la situación de la literatura fantástica en españa, si no que tendréis la oportunidad de ganar un ejemplar del libro firmado por su autor. En cualquier caso, después de haber disfrutado con el libro, no quería quedarme con las ganas de compartir mi impresión sobre él. ¿Y para qué, si no, tengo un blog? Lo mismo le ha pasado a Elías, amigo y compañero de podcast, con el cual hemos cordinado nuestras respectivas reseñas. Os invito a leer la suya siguiendo este enlace. Es lo que voy a hacer yo. Sospecho que tendremos visiones un tanto diferentes.

Esta es la segunda novela de Jesús Cañadas después de publicar El Baile de los Secretos con el desaparecido Grupo AJEC en 2011. En Los Nombres Muertos, Cañadas combina elementos de gran novelista con algunos problemas de fondo que le impiden alcanzar la excelencia pero le establecen firmemente como escritor de género al que tener muy en cuenta. La mejora estilística desde su primera novela es palpable y da fe de su capacidad de progresión, una virtud que les falta a no pocos escritores, una virtud que aumenta mi interés en seguir su carrera. Cañadas, sospecho, tiene un gran futuro como novelista por delante. Parte con ventaja respecto a muchos de sus contemporáneos en el fantástico en español, tanto en términos de talento bruto como de dominio del lenguaje y del estilo, pero también de capacidad de documentación y, parece, disciplina o rigor para convertir sus ideas en novela. Soy impresionable, nunca lo he negado ni quiero cambiarlo, y reconozco que Los Nombres Muertos me ha impresionado. Más, quizás, por lo que augura que por lo que da, aunque lo que da es mucho. Se trata de una novela de aventuras que circula por el terreno ambiguo y estrecho de la posibilidad de lo sobrenatural sin perder nunca el equilibrio y se la recomiendo sin reservas a cualquier aficionado al género fantástico. Se la recomiendo, en realidad, a cualquier aficionado a la lectura.

Los escritores ficticios

nombresmuertosExiste una tradición que no sé si puede llegar a calificarse de subgénero en la que escritores que han llegado a formar parte del imaginario popular son convertidos en personajes y trasplantados a una realidad en la que los mundos que imaginaron son más reales que lo que habían pensado. Los ejemplos abundan, y seguro que me dejo muchos, pero estoy pensando en lo que hizo Félix J. Palma con H.G. Wells en El Mapa del Tiempo y El Mapa del Cielo de (y el tercero, mapa ignoto en estos momentos, que debe estar a punto de aparecer), o Paul Malmont en The Astounding, the Amazing and the Unknown (protagonizadas, ni más ni menos, por Robert Heinlein, Isaac Asimov y L. Ron Hubbard) o The Chinatown Death Cloud Peril (con Walter Gibson, creador de The Shadow, y Lester Dent, inventor de Doc Savage), o Julian Barnes en su famosa Arthur & George, con Arthur Conan Doyle investigando como su famoso detective privado. Es un recurso que apela tanto a la nostalgia, en cuanto a menudo trata de reconstruir el espíritu de las obras a las que rinde homenaje y evocar sentimientos similares entre los que las disfrutaron años atrás, como al deseo de mitificar (¿o es desmitificar? No estoy seguro) a los escritores que amueblaron los sueños de los que luego seguirían su ejemplo. Tiene también un componente lúdico, claro, y no por otra cosa suelen ser obras plagadas de guiños, referencias y personajes que el aficionado buen conocedor de las obras originales reconocerá en un ¿dónde está Wally? literario que, bien hecho, enriquece la experiencia narrativa. Si abandonamos el terreno de la literatura basada sólo en la palabra y recordamos la magnífica Liga de los Hombres Extraordinarios propuesta por Alan Moore, ¿quién de entre sus lectores no se ha perdido en sus viñetas buscando toda pista y detalle robado a los orígenes del pulp y la ciencia ficción? Es un trabajo de atrezzo que ya empieza medio hecho y que aumenta la sensación de inmersión en la realidad descrita por la novela.

H.P. Lovecraft y Frank Belknap Long.

H.P. Lovecraft y Frank Belknap Long.

En esta tradición se inserta Los Nombres Muertos. En ella, acompañaremos a los escritores H.P. Lovecraft, Robert E. Howard y Frank Long, con otras apariciones estelares, por la Europa de principios de los años treinta en pos del Necronomicon, el infame libro inventado por Lovecraft en sus historias sobre Cthulhu y su pandilla. Y le sale bien. Creo que acierta al no centrarse exclusivamente en la figura de Lovecraft, que de hecho se mantiene al ralentí durante buena parte de la novela asumiendo el protagonismo sólo en momentos cruciales, por más que su personalidad impregna el conjunto de la narración y se hace notar en el resto de personajes que orbitan en torno suyo y le aceptan de forma implícita como su gurú. El peso de la historia recae en uno u otro en diferentes momentos y, aunque no me parece que calificar Los Nombres Muertos de novela coral sea del todo correcto, la dinámica entre los personajes es uno de los puntos fuertes del libro. Al trío de escritores ya mencionado hay que sumarle Sonia Greene, ex-mujer de Lovecraft y un contrapunto fantástico a la testosterona (bueno, la tiene toda Robert E. Howard…) de los hombres del grupo. También tiene su contrapartida en la vida real y Cañadas ha conseguido elaborar un personaje fuerte, creíble y que rebosa personalidad. Hace poco dijo, presentando el libro en Gigamesh, en Barcelona, que estaba orgulloso de ella. Tiene motivos. Personalmente, y que me perdone Lovecraft, mis preferidos son Robert E. Howard y Sonia. No sé como serían (ellos y sus compañeros) en la vida real… pero como personajes de ficción son estupendos.

Si a eso le sumas que durante las primeras decenas de páginas del libro todas las frases pronunciadas por Lovecraft están sacadas, directamente y según declaración del autor, de sus propias cartas, y los meses que pasó Cañadas documentándose y visitando en persona los escenarios de la vida de H.P. Lovecraft, tendrás como resultado la magnífica tridimensionalidad, en términos de inmersión del lector, de Los Nombres Muertos. Cañadas le saca todo el partido al artificio y consigue un resultado que, para mi, es bastante más sólido que El Mapa del Tiempo o El Mapa del Cielo, por no rehuir la comparación inevitable (téngase en cuenta que no soy admirador de esas dos novelas).

Viajar sin volver la vista atrás

soniaLa estructura de la novela está condicionada por el recurso principal que usa Cañadas para hacer avanzar la trama: el viaje. A lo largo del libro Lovecraft y sus amigos deben seguir una serie de pistas y deducciones que les llevan a visitar Londres, el Berlín del inicio del nazismo, Portugal, Damasco… y definen el libro en las secciones que lo componen. Creo que entiendo la elección, pero la cuestiono. Es el único reproche serio que le hago a la novela, y lo hago porque creo que Jesús paga un peaje un tanto elevado por seguir el trayecto: la sensación de estar huyendo hacia adelante. Un no volver la vista atrás a lo largo del cuál se descartan personajes secundarios y se precipitan decisiones de una forma que, a pesar de respetar los clichés del género de aventuras, se percibe como oportunidad perdida ante la gran calidad de los otros aspectos del libro. No es un problema constante. Hay grandes secundarios que surgen y resurgen punteando la historia y dejando una impresión profunda en el lector (al menos en este lector). Sin embargo, en ocasiones, los lazos entre personajes parecen antojadizos qual piuma al vento, los motivos por los que se ayudan (el grupo protagonista y algunos secundarios) son difíciles de entender y, por culpa de lo confuso de algunas de las explicaciones que se nos dan, todo el misterio que rodea al Necronomicon está más cerca de la predistigitación que de la auténtica magia .

Robert E. Howard

Robert E. Howard

Dicho esto, cada una de las etapas es interesante por derecho propio y el sentido de la escena de Cañadas es enorme. Ya sea en la delirante conclusión de la parte londinense —Y vive Cthulhu que me estoy mordiendo las puntas de los dedos que teclean estas líneas para no destripar lo que allí pasa. ¿Por qué, Jesús? ¿¡Por qué!?— o en la opresiva atmósfera de la aventura en Berlín, por mencionar solo dos, todo parece perfectamente coreografiado para provocar una reacción muy concreta en el lector. Es una extraña combinación de intuición narrativa y planificación que, para mi, funciona a la perfección.

A medida que procede el viaje los protagonistas se van adentrando en una historia oculta del mundo cada vez más extraña y la narración explora cuestiones como el valor de la fe, de los ritos y la naturaleza del poder, explicando entre líneas una historia secundaria que nunca eclipsa la aventura pero la enriquece.

¡Y se acabó! ¿O no? La reseña sí

Tanto la mezcla de hechos reales y ficción en Los Nombres Muertos como la ambigüedad de su recurso a lo sobrenatural hace que sea muy difícil anticipar hacia donde se dirigirá la historia. Eso es una virtud, especialmente dada la linealidad de parte de su planteamiento, aunque el deseo de Cañadas de no dejar (prácticamente) cabo suelto sin atar peca de excesivo y tensa al límite la credibilidad del lector en un doble final que se antoja un tanto anticlimático, aunque no resulta difícil abandonarse a la magnitud del misterio detrás de todos los misterios. Sospecho que el test del algodón, para este libro, va a ser su capacidad de resistir una segunda lectura, pero el disfrute de la primera está garantizado. En ningún momento me amenazó el aburrimiento y en ningún momento mi reacción fue otra que el asombro ante lo que Jesús estaba escribiendo y, sobre todo, cómo lo estaba escribiendo. Es cierto que no es una novela perfecta (pocas lo son), pero también lo es que sus virtudes están muy por encima de sus defectos.

He hablado poco, pero es lo que más me ha impactado, de la calidad de la prosa del libro. La escritura de Cañadas tiene ritmo, música, imágenes potentes y una elegancia que no decae en ningún momento. Domina los diálogos a la perfección (este es uno de los cambios más importantes respecto a lo que leí de El Baile de los Secretos, por cierto) y tiene dominio absoluto de todo lo que escribe en la novela. Los problemas que he mencionado son más de fine tuning que otra cosa. Eso no les resta importancia pero sí hace que no interfieran excesivamente con el disfrute de la novela. Además, caramba, que si Cañadas hubiera escrito una novela perfecta tan pronto en su carrera daría miedo, y yo ya he dicho que soy impresionable. Sustos no, por favor.

Los Nombres Muertos es una puerta grande por la que entrar en el mundo de la fantastika, aunque la entrada de Jesús fuera anterior. Es una novela interesante, relevante y de calidad. No puedo más que recomendarla y Jesús Cañadas se ha ganado un pase preferente a la cima de mi Pila de lectura con cada libro que saque a partir de ahora.

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7 thoughts on “Reseña de Los Nombres Muertos, de Jesús Cañadas: Lovecraft y su pandilla

  1. Koreander dice:

    ¡Dios mío, pero no me dejes así!, ¿qué pasa en Londres?
    En general me da la sensación de que te ha ocurrido un poco como a Odo, que la prosa y el talento del autor te ha cautivado más que la novela en sí. Quizás en esta ocasión el libro estaba demasiado dirigido a los fans de Lovecraft, aunque al final la historia no tenga que ver tanto con el tipo de cuentos que escribía, como con la ambientación que solía trabajar. Desde luego la presencia del Necronomicón, aunque solo sea como excusa argumental, me parece muy atractiva.

    • qdony dice:

      Lo que pasa en Londres es… es… a tí te va a doler, creo. 😉

      En cuanto al resto… Bueno, a lo mejor interviene lo que tu dices (que los fans de Lovecraft son el objetivo más claro de la novela) pero no me parece un factor determinante para disfrutar del libro. Yo a Lovecraft lo tengo lejano, pero está claro que el tono NO es lovecraftiano, aunque la novela tiene su propia voz y no necesita otra.

      Mi reto con esta reseña (como con muchas otras), y a lo mejor no lo he superado, era reflejar lo mucho que me había gustado el libro sin dejat de hacer hincapié en que no me parece perfecto. Vamos, que no me gustaría que mi recomendación pareciera tibia, pues no lo es. Es una novela estupenda. Con alguna problema (insisto que desde mi punto de vista no generalizable ni universal ni totalitario) que muchos no compartirán, pero una gran novela. A tí, concretamente, me parece que te encantará.

    • Carlos dice:

      Pues resulta que Lovecraft es un clon.

  2. Fer dice:

    Me alegro de tus comentarios, que más o menos ya conocía. Y me alegra ver que aquello que os fui advirtiendo sobre la novela, se ha visto refrendado.

    Ahora, a esperar la siguiente novela de este gran tipo.

    Fer

  3. Le dare una oportunidad que a mi estos “homenajes” con escritores y/o personajes pulp me suelen gustar bastante y el tema de los Mitos de Cthulhu me pone bastante. De esta tematica recuerdo ahora mismo un relato de Philip Jose Farmer en el que sale Serlock Holmes de refilón y en el que el protagonista se enfrenta a lo que podria ser un Mi-Go (sale en el Mundo del rio y otros relatos https://www.goodreads.com/book/show/987985.Riverworld_and_other_stories ); Y tambien en dos de Rodolfo Martinez, La Sabiduria de los Muertos y La Boca del Infierno.

    • qdony dice:

      Hola Alfonso,

      pues creo que lo disfrutarás. Las referencias de Rodolfo Martínez las conocía, me apunto la de Philip Jose Farmer.

      Si lees LNM no dejes de pasar a decir que te parece.

      ¡Gracias por comentar!

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