Ancillary Justice, de Ann Leckie: a un paso del éxito

Ancillary Justice

Ancillary Justice

Ancillary Justice es una de las novelas de ciencia ficción que más hype está generando en la blogosfera anglosajona dedicada al género. No hay más que echar un vistazo a la página del libro en Goodreads para darse cuenta de ello, aunque los que a mi me convencieron para leerlo fueron Jonathan Strahan y Gary K. Wolfe en su excelente podcast Notes from Coode Street (enlazado al episodio en cuestión en el que se menciona el libro). Bueno, ellos y mis buenos compañeros de podcast Elías “Odo” Combarro y Josep Maria Oriol, que propusieron hacer una lectura conjunta del libro. Podéis leer sus respectivas reseñas aquí y aquí.

El hype conlleva su riesgo. Lo explican muy bien en Más Ficción que Ciencia. Pasa lo que pasa. Todos somos generadores de hype de aquello que nos gusta y ya sé de dos personas a las que recomendé el libro entusiasmado y han tenido experiencias relativamente insatisfactorias. Armando lo explica muy bien en su reseña en Postcards from the Edge. La verdad, no me extraña la diversidad de opiniones que está generando la primera novela de Ann Leckie, pues tiene tantas virtudes y hallazgos como defectos, y dependerá de cada lector hacia qué lado se incline el plato de la balanza. En mi balanza el libro pesa más el lado bueno. Si tuviera que resumir sus mayores virtudes mencionaría su ambición, la construcción del entorno (el consabido worldbuilding) y los juegos que realiza la autora con la voz del narrador en sus mejores momentos. Como defectos es difícil ignorar la ocasional torpeza con que desarrolla algunas de las ideas de fondo más importantes, probablemente por falta de técnica, y cierta tendencia a echar mano de macguffins y casualidades para hacer que la trama progrese. Como marco, una historia interesante con momentos brillantes, un (¿o una?) protagonista carismático y un desarrollo un tanto desigual con suficiente abundancia de ideas e intención especulativa —la voluntad de explorar temas como el género, la cultura, el imperialismo y otros a través de los recursos de la ciencia ficción— como para hacer de la trilogía que inicia una de las series en curso que más me intrigan actualmente. 

Voy a hacer algo que no hago nunca, pero es que si no me va a resultar muy difícil hablar de esta novela. Voy a compartir con vosotros la sinopsis, sacada de la solapa (virtual) del libro y traducida por un servidor. Cualquier spoiler que pueda contener ya estaba en el original:

En un remoto planeta helado una soldado llamada Breq se encuentrá cada vez más cerca de completar su cruzada.

Breq es más de lo que parece y menos de lo que una vez fue. Años atrás era la Justice of Toren, una nave estelar inmensa con una inteligencia artificial que enlazaba los cuerpos sin vida de miles de soldados al servicio del Radch, el imperio que había conquistado la galaxia. Un acto de traición se lo ha arrebatado todo y la ha dejado con un frágil cuerpo humano y nada más. Y un único propósito: vengarse de Anaander Mianaai, el Señor del Radch, un ser virtualmente inmortal con incontables cuerpos.

No suelo hacer caso de sinopsis, pero… ¿no me digáis que esta no provoca vuestra curiosidad?

Ann Leckie

Ann Leckie

Leckie ha sabido crear un entorno grandioso en el que ambientar su space opera, un universo fértil en ideas que justifica sobradamente el embarcarse en esta aventura y ha creado una estructura narrativa basada en flashbacksflashforwards cada vez más cercanos entre si que solo pierde un poco de su fuerza cuando las lineas de tiempo convergen. En el pasado, claro, Breq es la nave estelar con todos sus cuerpos apéndices (ancillaries en la terminología de la novela), mientras que en el futuro Breq no es más que un individuo, terriblemente limitado a pesar de ser un organismo superior a casi todos los que le rodean. La idea de los ancillaries es una de las propuestas más potentes de la novela, tanto por su origen —los ancillaries son personas tomadas prisioneras durante una invasión a las que, por ser consideradas de forma muy similar a esclavos, se les borra cualquier rastro de memoria y personalidad para convertirlas en meros apéndices de las Inteligencias Artificiales de las naves militares—, como por la libertad que le da a la autora para jugar con la voz de su protagonista convertido (al menos en los capítulos en los que es una entidad compleja) en algo muy cercano a un narrado omnisciente en primera persona. Esta es una de las curiosidades narrativas que más me ha sorprendido de la novela, algo que Leckie hace muy bien. La exploración de la conciencia jerárquica de estos seres, combinación de aspectos de personalidad individual con otros de mente colmena que tiene que conciliar los impulsos de los sujetos que la componen, también es muy interesante.

Otra cosa que la autora hace bien es crear culturas, algo que me hizo pensar en Le Guin junto al tratamiento de la cuestión del género de sus personajes (algo a lo que me referiré más adelante). Me gusta como Leckie siembra su novela de una serie de detalles que le sirven para construir la ilusión de cultura. Esto se nota especialmente en los Radchai, claro, que al fin y al cabo son la cultura dominante en el libro, pero sigue siendo cierto para las otras sociedades que van apareciendo a lo largo de la historia de Breq. Las piezas con las que juega la autora son algunos detalles diminutos y muy superficiales: el rechazo que provocan unas manos sin guantes, la pasión por el te —algo repetitiva, cierto—, la arrogancia entre castas… una serie de detalles con los que Leckie explora como la cultura que nos rodea condiciona nuestros actos.

Y luego, claro, está ese enorme y multiple Señor del Radch al que Breq busca, un personaje que no me atrevería a calificar de perfectamente construído pero que da pie a algunas de las mejores situaciones del libro. De nuevo, Leckie saca partido a su novum principal: la dinámica de un ser que combina mentes individuales con una conciencia colectiva.

El principal problema de Ancillary Justice es que para hacer justicia a la ambición de su planteamiento requiere unos recursos lingüísticos que la autora no da muestras de tener, o no de forma consistente. No se trata tanto de que esté mal escrito, que no lo está, como de que recurre a atajos y artificios que limitan la altura de su vuelo. No hablo de belleza de estilo. El ejemplo que más me chirriaba (chúpate término técnico, teoría de la crítica literaria) me va a permitir hablar de uno de los temas más interesantes de la novela y tiene que ver con el tratamiento de la cuestión del género. Breq, el protagonista, procede de una cultura que no le da importancia al género y distinguir el sexo de sus interlocutores le supone un auténtico problema. Es un detalle importante, tanto de la trama como de la construcción del personaje, y la solución Leckie me parece sumamente eficaz: la inversión de la técnica de Le Guin en su famosa Left Hand of Darkness. Para Breq todas las personas con las que se relaciona son She, todos los personajes son “ella”, hasta el punto de que nunca llegaremos a saber si Breq és hombre o mujer. Es una técnica que consigue provocar extrañamiento en el lector y colorea el entorno del protagonista, muy efectivo cuando este está en “modo narrador”. El problema se produce en los diálogos, cuando la autora se ve obligada a traducir al inglés, para beneficio del lector, el idioma en el que su personaje se expresa y ambos (inglés y el idioma inventado) tienen reglas distintas para reflejar el género en los pronombres: así que cuando Breq se queja por que no sabe si escoger la forma femenina o masculina de You, por ejemplo… en el contexto de la novela queda raro. No es el único ejemplo en el que el lenguaje se interpone entre el lector y la historia convirtiéndose en elemento de confusión, y sumado a el abuso del macguffin que ya he mencionado y algún que otro problema en la estructura general de la historia nos encontramos ante una constelación de factores que gritan ¡PRIMERA NOVELA! 

Pero yo, al menos, no me querré perder la segunda.

Más que recomendar su lectura (que sí, que la recomiendo) siento auténtica curiosidad por saber que os va a parecer. En los blogs ingleses y americanos se la está ensalzando con alabanzas que a mi entender son exageradas, mientras que entre los lectores de la novela más cercanos (en espíritu, je) a mi que conozco ya han surgido al menos un par de voces escépticas. Yo mismo estoy lleno de dudas, pero de lo que sí estoy seguro es que este es uno de los títulos a leer esta temporada, pues sospecho que va a generar más de dos y más de tres debates sobre su ambiciosa propuesta. A ver si algún valeroso hacedor de libros se anima a sacarlo en nuestro país.

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12 thoughts on “Ancillary Justice, de Ann Leckie: a un paso del éxito

  1. Cristina dice:

    Gracias por mencionar la humilde opinión del blog… le va a encantar, y su ego se acrecentará de manera que no vamos a caber os dos en casa 🙂
    La obra tiene un apinta estupenda, me recuerda vagamente a “Vast” de Linda Nagata.

    • qdony dice:

      Gracias a ti por comentar, Cristina. Lo que sea por alimentar al ego del blog 😉

      No he leído nada de Nagata. ¿La recomendabas? Sé que a veces has hablado de ella, pero ahora no recuerdo en qué términos.

      ¡Un abrazo!

  2. Koreander dice:

    Pues estáis contribuyendo al hype, la verdad. Confío en que habléis más de este libro en el próximo episodio de Los Verdhugos, ya que tres cuartas partes del equipo lo habéis leído. ¿Noticias de una edición española?, ¿no? Ya lo imaginaba.

    • qdony dice:

      ¡Hola!

      Pues a mi me gustaría que habláramos del libro, claro 🙂 Pero vamos, los episodios tienen un punto de imprevisibilidad. En cuanto a la edición española: no tengo ni idea, pero me gustaría mucho que alguna editorial se animara.

      ¿No decías hace poco, en una entrevista, que querías animarte a leer en inglés? ¡Pues venga hombre! ¡Aprovecha! 🙂

      Un abrazo y gracias por la visita.

  3. Hyperion dice:

    Hace un par de días que acabé Ancillary Justice y la verdad es que me ha gustado mucho. Hay momentos de la trama en que casi no podía pasar las páginas lo suficientemente rápido, me tenía completamente enganchado.

    Sí es cierto lo que comentas acerca de cómo la ambigüedad de los pronombres a veces complica un poco la inmersión en la lectura. Es un recurso arriesgado, que no sé si se podría ejecutar mucho mejor de lo que lo hace la escritora.

    La prosa me parece simple pero bastante correcta, aunque algunas (muy pocas) oraciones resultan algo enrevesadas y se echa en falta alguna coma que ponga orden a las ideas y facilite la lectura.

    Coincido también que el libro funciona mejor cuando la narración se divide entre pasado y presente, y que a partir de mitad del libro pierde un poco de ritmo y da la impresión de estar empezando un nuevo relato. La segunda mitad es más convencional y, viendo la dirección que ha tomado la historia, me cuesta creer que las secuelas vayan a estar a la altura de esta primera entrega.

    El mayor éxito del libro son el personaje protagonista y la narración en primera persona cuando todavía es Justicia de Toren, con los distintos cuerpos auxiliares; a mí también me pareció que esta suerte de primera persona omnisciente era un punto de vista muy refrescante.

    Lo peor para mí fueron los dos últimos capítulos, lo que desafortunadamente empañó un poco la impresión general del libro.

    Me ha gustado mucho tú reseña. No conocía este blog, pero ya tiene un lugar en mis marcadores. Saludos.

    • qdony dice:

      Hola Hyperion,

      bienvenido al blog, me alegro de que te guste y espero verte otras veces en los comentarios 🙂

      Comparto lo que dices sobre el riesgo de la secuela. Tengo la sensación de que para Leckie va a ser su prueba de fuego. Lo que tengo claro es que querré leerla y a partir de ahí, ya veremos.

      Es cierto que es una novela irregular, pero como novela de debut no está mal. Si la mujer tiene capacidad de mejora tiene recorrido por delante. Raro será no verla entre los nominados a los próximos Hugo.

      ¡Un abrazo!

  4. […] Podéis leer reseñas de Ancillary Justice en Sense of Wonder, Voracilector y La Biblioteca de Ilium. […]

  5. Elentari dice:

    Ecelente artículo, gracias!
    Leí Ancillary Justice en inglés y en mi idioma materno – búlgaro. Me inetersan los problemas de la traducción y este texto – maravilloso! – presenta ciertas problemas cuando se trata de lenguas que poseen marcadores de genero gramatical.
    Me gustaría saber cuando aparecerá la traducción española de la novela¡ por favor, estaré agradecida por cualquier noticia:)
    A pesar de todas mis dudas y miedos, la traductora búlgara ha sabido resolver el problema, inventado palabras extrañas y adecuadas a la vez.

    • qdony dice:

      ¡Hola Elentari!

      Es cierto que Ancillary Justice plantea problemas específicos para la traducción. Por lo que sé, diría que la publicación de la traducción española, en Nova, está prevista para abril.

      ¡Gracias por la visita y el comentario!

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