“Rojo alma, negro sombra” de Ismael Martínez Biurrun

piramide rojo sombraHace tiempo que tenía presente este libro así que cuando me llegó el aviso de que Gigamesh relanzaba el libro como saldo para darle la oportunidad de leerlo a más gente me lancé a él cual guepardo famélico ante gacela herida —discúlpenme los naturalistas de la sala si he mezclado faunas incompatibles— y me hice con un ejemplar (cedido, amablemente, por Gigamesh, a quien aprovecho para dar las gracias). No sé si es el mejor libro de su autor —como me han dicho algunos— pero podría muy bien ser: me ha parecido una novela muy destacable en casi cualquier aspecto en que se la examine. Me ha parecido superior, en todo caso a Un minuto antes de la oscuridad, aunque esta también me pareciera una buena novela —que, de hecho, en  muchos sentidos tiene un planteamiento casi opuesto a Rojo alma, negro sombra—. Me sorprende de verdad no haber oído hablar más de esta novela aunque, por otra parte, a lo mejor era yo el que no escuchaba.

Es probable que lo primero que llame la atención al empezar a leer Rojo alma, negro sombra sea el estilo de Martínez Biurrun y, efectivamente, es uno de los principales elementos que hace del libro una obra especial y memorable. El texto persigue una poética determinada al huir de la obviedad en casi cada frase y la alcanza gracias a la habilidad del autor para evitar el precio más frecuente en estos casos: la confusión o, al menos, la artificialidad. Martínez Biurrun tiene oido y eso se traduce en un texto que fluye con una naturalidad paradójica a la que solo se llega a través de la meticulosidad y, me atrevo a arriesgar, la reescritura. Es, intento decir, un texto elegante además de accesible y ya en ese sentido, puramente estético, seduce.

biurrunMás allá del nivel formal hay una historia explicada en dos niveles: una novela de fantasmas que sirve de trasfondo y se explica casi entre líneas —aunque salta a un primer plano puramente fantástico en los momentos clave en los que se cruzan ambos niveles—; y una trama básicamente realista, muy centrada en el desarrollo de un puñado de personajes con historias entrelazadas narradas desde un punto de vista tan cercano a estos que la historia de fondo mantiene su misterio hasta bien entrado el (perturbador) tramo final del libro. En ese sentido elegir un narrador general omnisciente —y manipulador, que no engañoso— que explique la historia en presente es una buena elección para llevar al lector de uno a otro plano de la novela y dar la sensación, ominosa, de que está en juego cierto grado de predestinación. La estructura circular de la novela responde a esta idea y establece algunos paralelismos muy bien resueltos entre la historia de fantasmas y las de Elías, Roberta y Guillermo. Aunque los primeros capítulos alternan de forma más bien ordenada entre los arcos argumentales de estos tres personajes, pronto llega un momento en que se centran sobre todo en Elías y, en menor medida, en Guillermo. Le he dado muchas vueltas a si ese cambio —ese desequilibrio en la alternancia de puntos de vista— es una irregularidad problemática o si es que soy un lector que tiende a la cuadriculación y no he llegado a ninguna conclusión al respecto, pero sí que me parece que, en términos de resolución, el arco de Guillermo termina por convertirse en un cabo algo suelto con conexión escasa con el resto de la novela, al menos en su desenlace. No puede decirse lo mismo, en todo caso, del desarrollo general de su historia y, de hecho, Guillermo protagoniza algunos de mis fragmentos preferidos de la novela.

En general es un libro que premia la atención al detalle y consigue transmitir sensación de solidez y verosimilitud, aunque algunas de las decisiones tomadas para dirigir la historia hacia un desenlace determinado podrían considerarse algo forzadas o arbitrarias, especialmente en sus aspectos más fantásticos. Me refiero, sobre todo, a la relación entre las sombras y el tiempo, pero no entraré en detalles por no incurrir en la revelación de un exceso de información. Se lee, en todo caso, con el corazón en un puño y hace sufrir y maravillar a partes iguales, con un tramo final de infarto.

Aunque no tiene relación directa con mi valoración del libro, no puedo dejar de hacer notar que durante la lectura no me abandonaba la impresión de que el libro comparte muchos detalles, de planteamiento y también de estilo, con el Broken Monsters de Lauren Beukes, otra novela que me impresionó muy favorablemente. En ambas desempeña un papel clave la expresión artística en el paisaje urbano como acceso, por decirlo de alguna forma, a la parte oscura de la psique humana y, también en ambas, existen paralelismos en los tipos de personajes elegidos por los respectivos autores y en la forma de hacer progresar la historia. Las diferencias son numerosas, por supuesto, pero sí que creo que Beukes y Martínez Biurrun fueron tocados por musas emparentadas.

Salgo de Rojo alma, negro sombra con la sensación de haber descubierto —es un decir, que la novela se llevó el Premio Celsius a la mejor novela fantástica en 2009 y el Premio Nocte a la mejor novela de terror del mismo año— a un autor fundamental del fantástico español y con ganas de leer pronto lo que tengo pendiente de su obra. Por lo que sé no es una novela extremadamente fácil de conseguir, aúnque sí que está disponible en Gigamesh (Barcelona), Generación X (Madrid) y en Cyberdark (red de redes). Si os pasa por delante, no la dejéis escapar.

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7 thoughts on ““Rojo alma, negro sombra” de Ismael Martínez Biurrun

  1. Koreander dice:

    Solo he leído ‘Un minuto antes de la oscuridad’ pero coincido con lo que dices sobre que Biurrun “tiene oído”. Da la sensación de que pule mucho y eso añade verosimilitud y fuerza a lo que escribe.
    A ver si puedo hacerme con un ejemplar ahora que parece que el autor va a volver al Celsius.

  2. Albert Parra dice:

    Me gustó mucho ‘Un minuto antes de la oscuridad’ , y como creo que Miquel tiene buen criterio (he leído algunas de las novelas de las que habla bien y ha acertado en todas) pues la pongo en lugar preferente en la lista de espera. Hay un ejemplar en la Biblioteca Rector Gabriel Ferraté (UPC) Barcelona… y trabajo MUY cerca.

    • qdony dice:

      ¡Gracias por los cumplidos y espero que la racha de aciertos se mantenga con esta! 🙂

      No dejes de pasar por aquí para explicar qué te parece.

      • Albert Parra dice:

        Al fin la pude acabar de leer este septiembre. Me enganché fácilmente por su verosimilitud y a medida que las historias de los personajes evolucionaban y se entrecruzaban. Muy hábil el autor, la lectura es fácil pero intensa y progresa positivamente a medida que la historia avanza hacia el desenlace, cosa que te mantiene muy atento. Recomiendo su lectura y también ‘Un minuto antes de la oscuridad’.

  3. David dice:

    Lo cierto es que no soy un gran fetichista de los libros en papel. De hecho, estoy comprándolo todo ahora en ebook, porque quiero sacar partido a mi lector kobo (que me parece cojonudo y comodísimo de utilizar, sobre todo por el tema de los diccionarios, la luz y el mínimo peso), porque es más barato y porque no tengo sitio para guardar libros. Y no encuentro por ninguna parte este novela en formato digital. ¿Sabes dónde se puede conseguir?¿O me temo que no está en ese formato a pesar de encontrarnos en el maldito año 2015?
    Conocí a este autor a través de Sportula (prácticamente todos los ebooks los compro de allí, por su buen gusto con la ciencia ficción, por sus precios y porque son libres de DRM) porque acaban de reeditar la primera novela de Biurrun, “Infierno nevado”, a la que le voy a hincar le diente. Su última novela está publicada por Fantascy y se puede comprar en el store de kobo, pero ¿qué hay de “Rojo alma, negro sombra”?

    • qdony dice:

      Ostras, no había visto tu comentario. Pues lo cierto es que de momento no está disponible en ebook, pero no sé si Sportula (por haber recordado “infierno nevado”) se planteará sacarlo.

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